© Fundación Livia y Ricardo Miravet. 2019.

Ronda Castillo 3, 12312 Todolella

Castellón, España

Ricardo Miravet Toutain

Argentina

Ricardo Miravet Toutain nació el 26 de agosto de 1929 en el corazón de la ciudad de Córdoba, capital de esta provincia de Argentina, en el seno de una familia de clase media, más bien holgada, de puro origen español, recientemente inmigrada.
 

Ricardo es el benjamín de tres hermanos. La familia es cultivada. Del lado maternal, los Toutain, de origen francés, estaban instalados holgadamente en Barcelona, la Familia anima reuniones de teatro y de música. Casi todos los miembros son músicos, el abuelo de Ricardo es Adolfo Toutain, reconocido violoncelista, amigo y condiscípulo de Pao Casals, a quién prestaba regularmente su violoncelo para pasar los exámenes.
 

La tía abuela de Ricardo, Clarisa Toutain es el primer arpa solista de la orquesta del gran teatro el Liceu de Barcelona, artista cuyo talento es muy halagado por la crítica especializada. Es ella la primera en intentar la aventura Argentina y que convencerá a su hermano violoncelista de reunirse con ella, lo que hará acompañado de su esposa, pianista, y dos hijas de dos y cuatro años, esta última será la madre de Ricardo.
 

Del lado paterno, la familia parece, a primera vista, más modesta. Pero, Don Eugenio Miravet, desde su llegada, conduce sensatamente su descendencia hacia los estudios superiores, actitud que será coronada de éxito. El hijo mayor Horacio, médico reconocido llegará a profesor titular en la célebre Universidad de Córdoba, Héctor, el padre de Ricardo, frecuentará íntimamente a los científicos y artistas más célebres.
 

Ricardo Miravet conocerá en su infancia a los pintores Antonio Pedone, Francisco Vidal, Jose Malanca, los médicos Enrique Barros, José Hurtado y los escritores Saúl Taborda, Deodoro Roca, el líder de la Reforma Universitaria de 1918, que logró la primera universidad autónoma de la iglesia y del estado.
 

Desgraciadamente, esta vida cambiará totalmente con la enfermedad y muerte de su padre, hombre de solo 34 años.

Ricardo sólo tiene 8 años y los mayores de 13 y 15 años, no pueden sostener la familia.
 

A la joven viuda, la administración, gracias al apoyo de los numerosos amigos, le propone un modesto empleo.

La vida se organiza y continúa.

En 1940, estando de vacaciones en la casa de campo de Deodoro Roca, Ricardo Miravet tiene un encuentro que cambiará su vida, el niño conoce al poeta Rafael Alberti, quien tras la derrota de los Republicanos, en España, acababa de refugiarse en la Argentina.

Rafael Alberti declama poemas suyos y algunos de Antonio Machado. El joven Ricardo queda subyugado. Toma la decisión definitiva: ¡Será artista!

 

No sabe cuál será su arte. Las palabras aprendidas desde los cuatros años, con su padre y hermanos, lo emocionan profundamente, más será la música enseñada por su madre desde su tierna infancia que resuena en el corazón del niño que ya ha tocado en público a la edad de seis años, ejecutando algunas piezas para piano durante un concierto dado a beneficio de los Republicanos Españoles en 1936.

A pesar de su amor por los textos de Machado, amor que conservará toda su vida, Ricardo Miravet ya tiene trazado su destino, el de la música.

Buscará los maestros que necesita. Juan Jose Rossi será su maestro de piano y el célebre Director de orquesta, Teodoro Fuchs, le dará lecciones de armonía, contrapunto y composición.

Se hace amigo del pintor Cyril Katkov, gran erudito en historia del arte, que, entre tantas cosas, lo hará descubrir un órgano del siglo X VIII, muy estropeado que se encontraba en el museo histórico de Córdoba.

Con la inconsciencia de la juventud, Ricardo propone al director del Museo, encargarse de la restauración del instrumento. No hay ninguna razón para negarlo pues no hay ningún otro candidato para realizar esta tarea y el acuerdo se concluye.

El adolescente ignora todo del oficio de organero, pero aplicará una consigna que lo acompañará toda su vida de restaurador: ¡Reparar sin modificar! Se documentará y comprenderá rápidamente que lo esencial es reparar los fuelles y tapar los numerosos escapes de aire. Sólo faltaba colocar correctamente los tubos y afinarlos, porque afortunadamente, cantaban bien.

Tarea lograda, al cabo de seis meses, el instrumento reencuentra sus posibilidades sonoras y el director propone a Ricardo dar un recital para inaugurar la restauración. Ayudado por su maestro Fuchs, Ricardo selecciona un programa de música del siglo XVIII adecuado a las posibilidades del instrumento. El éxito del concierto es tal que Ricardo comprenderá que ha encontrado su destino. Será organista y la pasión ha nacido.

Tomará lecciones con el único verdadero organista de Córdoba, el maestro italiano Eduardo Gasparini que le enseñará la técnica para tocar con el pedalero de los grandes órganos. Los conciertos se encadenan y tocará en muchas ciudades de Argentina, particularmente en Buenos Aires.

En 1951, ganará por concurso la beca que, anualmente Francia ofrece a un músico Argentino para perfeccionar sus estudios en Paris. Ese mismo año, encuentra a Livia Férgola que está terminando sus estudios de medicina. La joven es dulce y bella y se enamora de ella.

Estudiante brillante, Livia acaba sus exámenes entre los cincos mejores de su promoción, lo que también le da derecho a una beca para perfeccionarse. En pocos días, la pareja se casa y decide viajar a Paris.

Se embarcarán en Buenos-Aires a bordo del "Bretagne", transatlántico semi-mercante, a comienzos del mes de octubre y tras múltiples escalas, Montevideo, Rio de Janeiro, Dakar, Argelia y por fin Barcelona, que visitarán guiados por un desconocido, ciudad que los maravillará, y desembarcarán el 28 de octubre en la costa francesa, en Marsella.

Francia

Luego París, en tren, ya hace frío, nieva. Ricardo aunque había estudiado francés, no comprenderá ni una palabra pronunciada por la gente que los rodea. Hablan tan rápido...

 

El comité de recepción de estudiantes extranjeros les instala en un hotelito de la calle "Grenelle", el metro aéreo pasa cerca de la ventana. El golpe es duro para la joven pareja que, no obstante, logrará encontrar un hotel, igualmente modesto, pero más reconfortante, en el centro del barrio latino, en la calle del poético nombre "Git-le-Coeur" (yace el corazón).

Poco antes de su partida, Ricardo Miravet había tomado contacto con el gran organista ciego, André Marchal que lo recibirá y lo aceptará como alumno. También obrará ante el gran maestro organero Victor Gonzáles para que éste aloje a la pareja en su domicilio en Châtillon sous Bagneux, donde además el gran artesano tiene sus talleres. Allí Ricardo realizará una estadía completando su formación de organero. Paralelamente, recibirá cursos de contrapunto en el "Conservatoire National Supérieur de Musique" de Paris, donde obtendrá su diploma bajo la dirección de Simone Plé. En 1956, se inscribirá en el instituto de musicología de "La Sorbonne" se diplomará en la materia.

En ese momento, conoce al que será su verdadero maestro de órgano, Edouard Souberbielle. Se inscribe en la clase de éste en el seno del "'Institut Catholique". Logrará todos los diplomas con mención "Trés bien". El mismo maestro lo apoyará para que en 1959, sea nombrado Maestro de Capilla de Saint Germain l'Auxerrois, una de iglesias más prestigiosas de Paris, en el corazón de la capital. Conservará este puesto durante cuarenta años, donde además creará un coro para conciertos.

Ricardo Miravet se especializará en la música española renacentista del Siglo de Oro y del barroco. En 1962, será invitado a ofrecer un concierto en Munich, en el marco de un importante ciclo de música para órgano de las diferentes escuelas Europeas.

Es la consagración, el público y los críticos quedan entusiasmados. Este concierto marcará un antes y un después en la carrera de Ricardo Miravet.

Será invitado a tocar en las grandes capitales europeas, así como en Canadá, Tailandia, Filipinas, Estados Unidos, Uruguay, Colombia y en su país la Argentina. Además, durante muchos años, se encargará de "master class" en Buenos aires y en la Universidad de San Juan.

En Paris, ya 1954, establecerá una gran amistad con Gabriel quien diez años más tarde, cambiará el desarrollo de Ricardo Miravet. Gabriel Blancafort es maestro organero cerca de Barcelona en Monserrat, va a convencer Ricardo de venir a ver un órgano que piensa restaurar, el órgano monumental de Morella.

 

Entre Francia y España

 

En el transcurso de un viaje a Zaragoza con su amigo musicólogo Ramón Pelinski, Ricardo y su amigo se reunirán con Gabriel Blancafôrt en Morella. Es Manuel Millian Mestre quien les abrirá la puerta en plena noche, los alimentará y alojará durante esta noche extraña en que Ricardo y su amigo escucharán por primera vez en su vida un "sereno", esas personas encargadas de rondar durante la noche por la ciudad, tranquilizando a sus habitantes.

Ricardo, Ramón y Manuel serán amigos para siempre. Manuel desde la llegada les hará visitar la región. Ricardo y Ramón quedarán impresionados por la belleza de los paisajes donde las altas rocas suelen parecer suspendidas en lo alto de los valles ensolados. Recorrerán los caminos del Maestrazgo, parándose en cada pueblo para admirar el patrimonio. Regresarán a Paris con la cabeza llena de proyectos e ilusiones.

Ricardo ya estará decidido a comprar una casa y muy pronto, volverá acompañado de Livia para mostrarle esta región que acababa de descubrir. La pareja buscará una casa y las visitas los conducirá a Mirambel. La aldea es de una gran riqueza patrimonial, pero un anticuario de Morella tiene una joya para proponerles: ¡El Castillo de Todolella está en venta!

La pareja cortará la respiración al descubrir el monumento y quedarán subyugados de inmediato, pero ¿cuánto costará esa maravilla y podrán ejecutar su compleja restauración?

Livia y Ricardo pasarán la noche en vela, calculando las posibilidades económicas antes de tomar esta importante decisión. ¡Por supuesto, será sí!

Esta adquisición consumirá su tiempo y sus economías durante años. En el momento de la compra, el Castillo era utilizado como criadero de pollos, de una suciedad repugnante y en parte arruinado.

Todo será limpiado, reparado, reconstruido y repintado. Además de la compra de muebles antiguos, de instrumentos musicales, dos órganos serán montados por Ricardo en el interior del Castillo.

Paralelamente a este inmenso trabajo, Ricardo es llamado para realizar la restauración del órgano de Morella y desde esa época, la vida de la pareja se organizará entre Paris y Todolella.

El órgano de Morella es uno de los más importantes del barroco español tanto por su tamaño como por su cualidad. La primera parte de la restauración, que será confiada a Gabriel Blancafort, será poner en buen estado, la cadereta o positivo de espalda y permitir el funcionamiento de todo el instrumento.

A Ricardo, se le confiará la restauración del órgano mayor, la parte principal que comenzará en 1981 y se continuará durante diez años.

Es un período de intensa actividad de Ricardo. En España, restaura el Castillo, el órgano de Morella y creará un Festival Internacional de música en esta ciudad.

En Paris, dirigirá un coro, tocará en todas las ceremonias y ofrecerá un recital de órgano todos los domingos en la iglesia Saint Germain l'Auxerrois y se lanzará en giras de conciertos a través del mundo. Además, será encargado de la parte musical en el servicio cultural de la Embajada Argentina en París, puesto que ocupará durante cuarenta años.

En 2003, restaurará el órgano de Montroyo (Teruel) y luego en 2005, el de Borriol (Castellón). Vivirá más seguido en el Castillo, en el que, continuará las mejoras. Poco a poco, las estadías en París se acortan y en 2010, la pareja se muda completamente.

Venden la bonita morada de Villeneuve Saint Georges y se instalarán, no sin una pequeña herida en el corazón, por dejar París, en el monumento que se ha convertido en su casa.

Ricardo continuará la organización del festival de Morella y tocará el órgano en todas las ceremonias en la Arciprestal de Morella. Pero esto no basta para ocupar el tiempo de Ricardo Miravet. Es conocido, apreciado, se interesará por la política y para aplicar sus ideas humanistas, se presentará a las elecciones municipales. Tras un primer intento, en 2015, fue elegido Alcalde de Todolella hasta 2019.